domingo, abril 11, 2010

CORAZONES ROTOS


SERENATA

Íbamos a vivir toda la vida juntos.
Íbamos a morir toda la muerte juntos.
Adiós.

No sé si sabes lo que quiere decir adiós.
Adiós quiere decir ya no mirarse nunca,
vivir entre otras gentes
reírse de otras cosas,
morirse de otras penas.
Adiós es separarse, ¿Entiendes?, separarse,
olvidando, como traje inútil, la juventud.

¡Íbamos a hacer tantas cosas juntos!
Ahora tenemos otras citas.
Estrellas diferentes nos alumbran en noches diferentes.
La lluvia que te moja me deja seco a mí.
Está bien: adiós.
Contra el viento el poeta nada puede.

A la hora en que parten los adioses,
el poeta sólo puede pedirle a las golondrinas
que vuelen sin cesar sobre tu sueño.

martes, abril 06, 2010

NO SE LO DIGAS A NADIE

NO SE LO DIGAS A NADIE
En algún momento de mi carrera me he preguntado esta interrogante: ¿quién habrá sido la primera persona que inventó las famosas notitas entre alumnos? Tal vez suene trivial e insignificante está pregunta o de repente algún docente se habrá hecho esta interrogante alguna vez en su carrera. Yo traté de respondérmela. Consulté con algunos docentes de experiencia, pregunté en la internet en algunos foros e inclusive me atreví de enviarle una carta a un famoso lingüista que, dicho sea de paso, no me ha contestado todavía (creo que a él también le parece insignificante y ridículo) pero con todo eso he llegado a una conclusión.
Las notas en papelitos tienen una etimología que se remonta a épocas de las guerras, eran usadas como mensajes, escritos en códigos, para que el ejército enemigo no se entere de los planes de sus adversarios. Esos códigos contenían información relevante que el servicio de inteligencia, digámoslo así, obtenía y hasta a veces era motivo para la victoria de la guerra de estos ejércitos o para su fracaso total.
En un colegio con nombre de SANTO, en el cual no diré su nombre, y mientras yo estaba en clase, una alumna del tercer grado de secundaria, que estaba sentada a la última fila, se pasaba unas notas con su compañera ubicada unas carpetas más hacia la izquierda.

jueves, abril 01, 2010

AL MAESTRO CON CARIÑO



Más Tarde que nunca, todo alumno siempre recuerda grata o ingratamente a un maestro; tal vez por su forma de dictar clases, por el conocimiento de la materia, por su simpatía o porque simplemente deseabas que desaparezca de la faz de la tierra, pero de todos modos siempre se recuerda a esa persona que los acompañó varios días y tal vez años, en su etapa de alumno. Este blog (resucitado del olvido y de la flojera) va dedicado no necesariamente a mis profesores. Ni tampoco a mis compañeros del colegio o algo así (de esos hay muchos). Este blog va dedicado a mis alumnos. A TODOS SIN DISTINCIÓN. Ya que son ellos el motor de mis lecturas y de mi compromiso con este blog.A manera de inicio quisiera dedicar unas cuantas líneas a un maestro en particular. Un maestro que conocí a los trece años sin que me lo presenten, me refiero a José B. Adolph, escritor nacido en Alemania que vivió desde los 5 años en el Perú (Lima) y que fue considerado como UN MAESTRO DE LA LITERATURA EN EL PERÚ, es que Adolph deslumbró con sus relatos y novelas, desbordando con mucha inteligencia e ironía su estilo, ese estilo que lo llevó a publicar novelas como “La Ronda de los Generales” “Dora” y “De Mujeres y Heridas” y los libros de cuentos “ Cuentos del Relojero Abominable” “Un Dulce Horror” y “Los Fines del Mundo” entre otros muchos textos que publicó.